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Trastorno bipolar

Trastorno bipolar
El trastorno bipolar, también conocido como enfermedad maníaco-depresiva, es una afección mental en la que el paciente experimenta cambios inusuales y drásticos en su estado de ánimo.

¿Qué es el trastorno bipolar?

Estos cambios de ánimo se denominan “episodios anímicos”, los cuales pueden ser maníacos, depresivos o mixtos. En algunos casos, los episodios maníacos o depresivos pueden incluir síntomas psicóticos.

Síntomas del transtorno bipolar

Los síntomas de los episodios maníacos incluyen:
• Felicidad extrema
• Aumento de la energía y de las actividades físicas
• Disminución en la necesidad de dormir
• Irritabilidad
• Mal humor o agresividad
• Habla y pensamientos acelerados
• Problemas de concentración
• Comportamiento impulsivo o arriesgado
Los síntomas de los episodios depresivos abarcan:
• Pérdida de interés en actividades cotidianas
• Preocupación o sensación de vacío
• Tristeza por tiempo prolongado
• Fatiga
• Dificultad para tomar decisiones
• Incapacidad para experimentar placer
• Cambios en la dieta, como comer en exceso o perder el apetito
• Cambios en los patrones de sueño, como dormir mucho o sufrir insomnio
• Pensamientos de muerte o suicidio
Los episodios mixtos incluyen síntomas tanto maníacos como depresivos.

¿Cómo sé si soy bipolar?

Los episodios de hipomanía se refieren a un nivel leve a moderado de manía con ausencia de síntomas psicóticos.
• El trastorno bipolar afecta por igual a hombres y mujeres, y generalmente comienza entre los 15 y 25 años
• La enfermedad bipolar ha sido diagnosticada en niños menores de 12 años de edad, aunque no es común durante esta etapa de la niñez
• Es más frecuente que mujeres presenten episodios depresivos y hombres episodios maníacos
• La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que el trastorno bipolar es la sexta causa más frecuente de discapacidad en el mundo
• El 70% de las pacientes con trastorno bipolar son mal diagnosticados y tardan un promedio de 8 años en recibir un diagnóstico correcto
• El suicidio es la complicación más frecuente de esta enfermedad

¿Cómo se puede tratar la bipolaridad?

Aunque el trastorno bipolar es un padecimiento tratado por especialistas en el tema –como un psiquiatra-, generalmente quien detecta la enfermedad en el paciente es su médico de confianza o cabecera, como:
  • Ginecólogo. Médico que se especializa en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la mujer.
  • Internista. Médico que se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del adulto –de los 15 años en adelante-, que no requieran tratamiento quirúrgico.
  • Médico General. Se encarga de la prevención, detección y tratamiento oportuno de las enfermedades desarrolladas a cualquier edad, es decir, puede atender tanto a niños y adolescentes, como a personas de la tercera edad.

Médicos especialistas en la bipolaridad

A partir del diagnóstico preliminar de bipolaridad es probable que el médico tratante consulte a diversos especialistas o refiera al paciente con ellos para confirmar el diagnóstico y elegir el mejor tratamiento. Algunos de estos especialistas son:
  • Endocrinólogo. Médico que se especializa en las glándulas y hormonas encargadas de mantener el equilibrio de diversas sustancias en el cuerpo. Debido a que el trastorno bipolar está relacionado con problemas de la glándula tiroides, es probable que el paciente sea canalizado con este especialista.
  • Psicólogo. Especialista que se centra en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos del estado ánimo y la mente. Muchas veces, los pacientes con trastorno bipolar acuden con este especialista para buscar ayuda y seguir una terapia psicológica. Este especialista puede tratarlos, sin embargo, no está capacitado para prescribir medicamentos, por lo que en caso de necesitarlos, el paciente deberá acudir con un psiquiatra.
  • Psiquiatra. Al ser un médico general con especialidad en psiquiatría, estudia los trastornos psíquicos de las personas a partir del sustrato anatómico del cerebro. Es decir, revisa los factores biológicos, químicos y psicológicos que afectaron y provocaron el trastorno en la persona. Este especialista podrá tratar y medicar al paciente con bipolaridad, pues es el experto en ocuparse de los desórdenes del pensamiento, emociones y comportamiento que afectan a las personas.

Todo lo que debes preguntar sobre el trastorno bipolar

1. ¿Cuáles son las causas del trastorno bipolar?
2. ¿Existen algunas condiciones o enfermedades que puedan presentar los mismos síntomas que los de este trastorno?
3. ¿Existen pruebas específicas para diagnosticar la bipolaridad?
4. ¿El trastorno bipolar tiene cura?
1. ¿Cómo se elige el mejor tratamiento para cada paciente?
2. ¿Los medicamentos tienen efectos secundarios? ¿Se deberán tomar de por vida?
3. ¿Cuánto tiempo se deben tomar los medicamentos antes de observar mejoría en los síntomas?
4. ¿La terapia psicológica es indispensable dentro del tratamiento, o los medicamentos son suficientes?
5. ¿El IMSS y el ISSSTE cubren el costo de los medicamentos y terapias para tratar esta enfermedad?
6. ¿Existe algún tratamiento para la bipolaridad que no incluya la toma de fármacos?
Sobre el estilo de vida y familia
1. ¿El trastorno bipolar es una enfermedad hereditaria?
2. ¿Es necesario mantener distancia con familiares cercanos como hijos o pareja durante las crisis?
3. ¿Está permitido beber alcohol?
4. ¿Practicar meditación o yoga puede ayudar a disminuir los síntomas?
5. ¿El padecimiento de otras enfermedades como diabetes, hipertensión y colesterol elevado pueden empeorar los síntomas de bipolaridad?
6. ¿Se debe llevar una alimentación especial? ¿Hay alimentos contraindicados?
7. ¿Hay alguna actividad cotidiana –como hacer ejercicio, manejar o trabajar- que deba suspenderse?

¿Cómo se diagnostica el trastorno bipolar?

Como punto de partida, el médico tratante deberá realizar un examen físico del paciente y elaborar un historial clínico completo a partir de preguntas generales sobre sus síntomas, estilo de vida y antecedentes familiares.
Además, para revisar el estado general de salud del paciente y poder obtener un diagnóstico certero, es probable que el médico solicite la realización de alguno de los siguientes estudios:
• Análisis de sangre. Ayudan a identificar otras condiciones como anemia o enfermedades tiroideas, las cuales podrían estar provocando los síntomas.
• Examen psicológico. Consiste en una conversación con el paciente, la cual ayuda a determinar su estado mental y a descartar otras alteraciones.
• Resonancia magnética. Se trata de una prueba inocua, ya que no hay presencia de rayos X. Útil para el diagnóstico de las patologías neurológicas, por lo que funciona para identificar tumores, quistes o alteraciones estructurales que pudieran ser la causa de los síntomas.

Tratamientos para la bipolaridad

Existen diversos tratamientos para atender y controlar el trastorno bipolar, sin embargo, para obtener mejores resultados muchos de éstos se basan en la combinación de medicamentos con psicoterapia.
Es importante que, antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento basado en fármacos el paciente platique con su médico sobre los riesgos, beneficios y efectos secundarios de cada uno.
Medicamentos
Algunos de los medicamentos más comunes para tratar el trastorno bipolar son:
• Antipsicóticos. Ayudan a tratar los síntomas de bipolaridad. Usualmente se prescriben en combinación con otros medicamentos.
• Estabilizadores del estado de ánimo. Por lo general, estos medicamentos son la primera opción para el manejo de la bipolaridad, ya que ayudan a controlar la manía y la recurrencia de los episodios maníaco-depresivos.
Psicoterapia
Los tipos de terapia psicológica más utilizados para el tratamiento de este trastorno son:
• Psicoeducación. Brinda al paciente toda la información sobre su enfermedad y los tratamientos disponibles.
• Terapia interpersonal y social. Enfocada en ayudar al paciente a mejorar sus relaciones con otras personas durante sus actividades diarias.
• Terapia cognitivo conductual. Su principal función es ayudarle al paciente a controlar y manejar sus pensamientos agresivos y negativos.
• Terapia familiar. Permite planear estrategias con el paciente y sus familiares para aprender a reconocer una crisis y saber qué hacer en momentos de emergencia.
• Medicamentos para dormir. Prescritos únicamente cuando la persona con bipolaridad presenta problemas para conciliar el sueño.
• Terapia electroconvulsiva o de choque. A través del paso de corriente eléctrica por el cerebro, se desencadena una convulsión breve. Esta terapia se utiliza en los pacientes con bipolaridad severa en los que el medicamento no ha sido efectivo.