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Tabaquismo

Tabaquismo

¿Qué es el Tabaquismo?

Fumar es una de las causas más evitables de cáncer y otras enfermedades crónicas. De hecho, el tabaquismo es la principal causa prevenible de muerte a nivel mundial.

  • Al año, más de 6 millones de personas mueren a causa de enfermedades ligadas al tabaco; más que a consecuencia del VIH/Sida, la tuberculosis y el paludismo juntos. De esta cifra, 600 000 personas son fumadores pasivos
  • El tabaquismo es considerado una epidemia mundial, ya que mata hasta la mitad de sus consumidores
  • Cada seis segundos, aproximadamente, muere una persona a causa del tabaco

¿Qué riesgo supone el tabaquismo?

Una de las razones principales por las cuales es importante dejar de fumar es porque el cigarrillo contiene más de 4, 000 productos químicos. De éstos, 250 son tóxicos y más de 50 son cancerígenos.

De hecho, existen diversos tipos de cáncer relacionados o agravados por fumar, como el cáncer de útero y cérvix, de boca y garganta, laringe y esófago, riñón, vejiga, estómago, pulmón y ciertos tipos de leucemia.

Enfermedades relacionados con el tabaquismo

Por si fuera poco, algunas de las condiciones médicas asociadas al tabaquismo son:

En adultos  En el embarazo, recién nacidos y niños
  • Menopausia precoz
  • Osteoporosis
  • Infertilidad
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
  • Disfunción sexual
  • Depresión
  • Daño odontológico
  • Infarto
  • Embolia cerebral
  • Abortos y complicaciones del embarazo
  • Muerte fetal
  • Bajo peso al nacer
  • Autismo
  • Síndrome de muerte súbita
  • Parto prematuro
  • Déficit de atención
  • Labio y paladar hendido
  • Retraso mental

 

¿Qué médicos tratan el tabaquismo?

Aunque el tabaquismo es una adicción que debe ser tratada por un especialista en el tema –como un psicólogo-, la mayoría de los fumadores primero buscan ayuda y consejo con su médico de confianza o cabecera, como:

  • Geriatra. Especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del adulto mayor.
  • Ginecólogo. Médico que se especializa en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la mujer.
  • Internista. Médico que se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del adulto –de los 15 años en adelante-, que no requieran tratamiento quirúrgico.
  • Médico General. Se encarga de la prevención, detección y tratamiento oportuno de las enfermedades desarrolladas a cualquier edad, es decir, puede atender tanto a niños y adolescentes, como a personas de la tercera edad.
  • Para poder tener un mayor éxito en el tratamiento para dejar de fumar, será necesario que el paciente consulte a diversos especialistas. Algunos de éstos son:
  • Psicólogo. Especialista que se centra en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos del estado ánimo y la mente. Muchas veces, los fumadores acuden con este especialista para buscar ayuda y seguir una terapia psicológica que los ayude a trabajar la ansiedad, la depresión o los miedos que los llevaron a fumar, así como las emociones y crisis que implica el abandono de una adicción. Este especialista no está capacitado para prescribir medicamentos, por lo que en caso de necesitarlos, el paciente deberá acudir con un psiquiatra.
  • Psiquiatra. Al ser un médico general con especialidad en psiquiatría, estudia los trastornos psíquicos de las personas a partir del sustrato anatómico del cerebro. Es decir, revisa los posibles factores biológicos, químicos y psicológicos que afectaron y provocaron el trastorno o la adicción en la persona. Este especialista podrá tratar al paciente con problemas de tabaquismo y dependencia, así como medicarlo para ayudarlo a tolerar los efectos de la abstinencia.
  • Nutriólogo. Profesional capacitado para elaborar planes de alimentación para diversos tipos de pacientes. En estos casos se encargará de identificar y eliminar de la dieta aquellos alimentos que se asocien con el hábito de fumar.

 

¿Cómo se diagnostican los daños causados por fumar?

Existen diversas pruebas para determinar el tipo de daños que ha causado el tabaquismo en el paciente, así como la gravedad de éstos.

Muchas veces este tipo de estudios suelen ser solicitados por las compañías de seguros para determinar el estado general de salud del paciente y valorar cuál es su esperanza de vida.

Algunos de estos exámenes son:

  • Prueba del folículo piloso del cuero cabelludo. Se encarga de buscar nicotina y productos del metabolismo de ésta en el cuero cabelludo, los cuales pueden detectarse hasta 30 – 90 días después de la exposición al tabaco.
  • Prueba de orina. Se encarga de medir la presencia de nicotina y productos del metabolismo de ésta en la orina.
  • Prueba en saliva. Detecta los niveles de nicotina en saliva 2 a 3 días después de la exposición.
  • Prueba de sangre. Su función es detectar la presencia de nicotina en la sangre.

 

Tratamientos para dejar de fumar

Por lo general, los tratamientos para dejar de fumar tienen una duración de entre 6 y 12 semanas. Sin embargo, independientemente del tratamiento que se haya elegido para tratar la adicción al cigarro, es recomendable que el paciente acuda a algún grupo de apoyo.

Además, es importante que el paciente considere la opción de acudir a terapia psicológica o psiquiátrica, debido a dos razones principales:

Durante la fase de abstinencia sentimientos de depresión, ansiedad, estrés y tendencias suicidas pueden manifestarse o agravarse en el paciente. Si esto llega a ocurrir, el terapeuta podrá prescribir medicamentos antidepresivos o ansiolíticos, y evitar que el paciente tenga una recaída o ponga en riesgo su salud.

En caso de que el paciente presente una gran dificultad para lidiar con el estrés y tenga una recaída, la terapia psicológica podrá ayudarlo a trabajar y controlar las situaciones de estrés y lograr tener éxito en su tratamiento para dejar de fumar.
Tratamiento médico

Medicamentos para curar el tabaquismo

Los medicamentos más comunes dentro del tratamiento para dejar de fumar son:

  • Bupropión. Disminuye el deseo de la nicotina y las crisis depresivas.
  • Goma de mascar. Debido a que contienen nicotina en bajas dosis, disminuye el deseo de fumar y es recomendado en los casos de adicción severa.
  • Parches transdérmicos. Proporcionan nicotina a bajas dosis para los pacientes adictos al tabaco. Disminuyen también las ganas de fumar.
  • Spray nasal. Libera niveles bajos de nicotina para disminuir la necesidad de la misma. Además, libera la ansiedad del paciente de tener un objeto en la mano.
  • Vareniclina. Bloquea los efectos de la abstinencia, por lo que disminuye el deseo de fumar.

 

Tratamiento no médico para el tabaquismo

Algunos estudios afirman que la norepinefrina y la betaendorfina –neurotransmisores del cerebro- se liberan cuando la nicotina se introduce en el cuerpo. Estos neurotransmisores provocan que el individuo genere estrés y sufra cambios en su estado de ánimo.

Por ello, los expertos recomiendan como primera medida para dejar de fumar que el paciente cambie su estilo de vida y evite las situaciones que le generan estrés, pues eso reducirá su necesidad de fumar.

Además, una vez que el paciente haya decidido comenzar un tratamiento para deja de fumar, es recomendable que siga estos pasos:

  • Seleccionar una fecha específica para dejar de fumar
  • Compartir con familiares y amigos la decisión de dejar el cigarro
  • Eliminar todos los productos de tabaco y relacionados con el tabaquismo de casa, auto y trabajo
  • Planear estrategias respecto a qué hacer en casos de situaciones de emergencia, como crisis por abstinencia o la asistencia a eventos sociales con fumadores
  • Otros factores importantes a considerar

Algunas otras opciones que podrían mejorar la respuesta al tratamiento para dejar de fumar son:

  • Terapias alternativas. La terapia de acupuntura, en la que pequeñas agujas especializadas se colocan sobre la piel del paciente, pueden acelerar la desintoxicación del cuerpo. Además, esta terapia puede ayudar a eliminar los efectos de la abstinencia de nicotina y disminuir el deseo de consumirla. Otras terapias naturales, como la herbolaria, podrían ayudar al paciente a reaccionar mejor al tratamiento. Antes de que el paciente se someta a este tipo de terapias, es muy importante que lo consulte con su médico tratante.
  • Dieta. Ciertos alimentos y bebidas están asociadas al hábito de fumar –como encender un cigarro al tomar café o al comer un postre-, por ello, es importante buscar la mejor forma de eliminar estos productos de la dieta y así, disminuir la necesidad de fumar.
  • Ejercicio. Está demostrado que fumar aumenta el estrés, por ello, el deseo de fumar puede disminuirse al hacer ejercicio, pues esta actividad reduce los niveles de estrés en el organismo. Por si fuera poco, hacer ejercicio genera la liberación de ciertos neurotransmisores que provocan la sensación de placer, imitando los efectos de la nicotina.